Eduardo Albornoz Espinoza
Se quedó a vivir en nuestra comuna, formó su familia y siempre tuvo la voluntad de ayudar a quien lo necesitara. Siempre fue muy deportista, jugó fútbol en la Selección de Nacimiento y en el Club Maestranza, donde más de algún rival todavía debe recordarlo. Terminó su carrera en la Penitenciaría de Los Ángeles con el grado de Suboficial Mayor, y una vez retirado siguió sirviendo a su comunidad como dirigente en la Junta de Vecinos Los Castaños.
Hoy disfruta de su merecido descanso, rodeado del cariño de su familia, regaloneado como corresponde… porque si alguien se lo ganó, es él. Una persona digna de nuestra comuna. Un hombre de carácter firme, corazón grande… y cancha amplia, dentro y fuera de la cárcel.
Relato y Fotografía: JUAN CARLOS MANSILLA.