Edgardo Ivan Jimenez Escobar
Trabaja en el norte y vuelve a su hogar cada vez que le toca bajada, con el mismo cariño de siempre por su familia. Hombre querendón, compañero de vida de su esposa y orgulloso de sus hijos, lleva también en el alma la magia y el recuerdo eterno de aquel hijo que partió demasiado pronto.
En resumen: Un viejo lindo, de esos que hacen que la amistad sea un regalo de la vida.
(Relato y Fotografía: JUAN CARLOS MANSILLA).